9 Poemas de Paul Celan

«Sólo verdaderas manos escriben poemas. No veo ninguna diferencia entre un apretón de manos y un poema”

P. Celan

Elogio de la lejanía

En la fuente de tus ojos
viven las redes de los pescadores de la mar del extravío.
En la fuente de tus ojos
el mar cumple su promesa.
Aquí arrojo yo,
un corazón que se detuvo entre los hombres,
mi ropa y el esplendor de un juramento:

Más negro en lo negro, más desnudo voy.
Sólo infidente soy fiel.
Yo soy tú si yo soy yo.

En la fuente de tus ojos
desvarar suelo y sueño un rapto.

Una red prendió una red:
nos separamos enlazados.

En la fuente de tus ojos
un ahorcado estrangula la soga.

De «Amapola y memoria» 1952
Versión de José Luis Reina Palazón

Fuga de la muerte

Negra leche del alba la bebemos al atardecer
la bebemos a mediodía y en la mañana y en la noche
           bebemos y bebemos
cavamos una tumba en el aire no se yace estrechamente en él
Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete
lo escribe y sale de la casa y brillan las estrellas silba a sus 
           mastines
silba a sus judíos hace cavar una tumba en la tierra
ordena tocad para la danza

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos en la mañana y al mediodía te bebemos al atardecer
          bebemos y bebemos
Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita cavamos una tumba en el aire no
se yace estrechamente en él
Grita cavad unos la tierra más profunda y los otros cantad sonad
empuña el hierro en la cintura lo blande sus ojos son azules
cavad unos más hondo con las palas y los otros tocad para la
            danza

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía y la mañana y al atardecer
           bebemos y bebemos
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita él juega con las serpientes
Grita sonad más dulcemente la muerte la muerte es un maestro
          venido de Alemania
grita sonad con más tristeza sombríos violines y subiréis como
          humo en el aire
y tendréis una tumba en las nubes no se yace estrechamente allí

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos a mediodía la muerte es un maestro venido de 
          Alemania
te bebemos en la tarde y la mañana bebemos y bebemos
la muerte es un maestro venido de Alemania sus ojos son azules
te hiere con una bala de plomo con precisión te hiere
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete
azuza contra nosotros sus mastines nos sepulta en el aire
juega con las serpientes y sueña la muerte es un maestro venido
           de Alemania
tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita

(poema inspirado en el asesinato de su madre de un tiro en la nuca en el campo de Janowska)

De «Amapola y memoria» 1952
Versión de José Ángel Valente

Cualquier piedra que levantes

Cualquier piedra que levantes-
desnudas
a los que piden la salvaguardia de las piedras:
desnudos
renuevan el entramado desde hoy.

Cualquier árbol que abatas-
armas
el lecho en donde
las almas nuevamente se acumulan,
como si no temblase
a su vez este
eón.

Cualquier palabra que pronuncies-
das las gracias
a la corrupción.

De «Umbral en umbral» 1955
Versión de José Ángel Valente

Celan y su esposa la pintora Gisèle Lestrange

Con todos los pensamientos me fui…

Con todos los pensamientos me fui
fuera del mundo: allí estabas tú,
mi sosegada, mi abierta, y-
nos recibiste.

¿Quién
dice que se nos murió todo
cuando se nos quebraron los ojos?
Todo despertó, todo comenzó.

Grande vino un sol flotando, radiantes
se le enfrentaron alma y alma, claras,
imperiosas le presilenciaron
su órbita.

Suave
se abrió tu seno, silente
subió un aliento al éter,
y lo que se hizo nube ¿no era,
no era forma y a partir de nosotros,
no era
tanto así como un nombre?

De «La rosa de nadie»  1963
Versión de José Luis Reina Palazón

Salmo

Ya nadie nos moldea con tierra y con arcilla,
ya nadie con su hálito despierta nuestro polvo.
Nadie.

Alabado seas, Nadie.
Queremos por tu amor
florecer
contra
ti.

Una nada
fuimos, somos, seremos,
floreciendo:
rosa de
nada, de nadie.

Con
el pistilo almalúcido,
cielo desierto el estambre,
la corola roja
de la palabra purpúrea que cantamos
sobre, o sobre
la espina.

De «La rosa de nadie»  1963
Versión de José Ángel Valente

Celan y la poeta Ingeborg Bachmann

Había tierra en ellos

Había tierra en ellos y
cavaban.

Cavaban y cavaban y pasaba así
el día y pasaba la noche. No alababan a Dios
que, según les dijeron, quería todo esto,
que, según les dijeron, sabía todo esto.

Cavaban y nada más oían;
y no se hicieron sabios ni inventaron un canto
ni imaginaron un lenguaje nuevo.
Cavaban.

Vino una calma y vino una tormenta
y todos los océanos vinieron.
Yo cavo y tú cavas e igual cava el gusano
y aquel remoto canto dice: cavan.

Oh uno, oh nadie, oh ninguno, oh tú:
¿Adónde iba si hacia nada iba?
Oh, tú cavas y yo cavo, yo me cavo hacia ti,
y en el dedo se nos despierta el anillo.

De «La rosa de nadie» 1963
Versión de José Ángel Valente

Una canción en el desierto

Una corona fue trenzada con el follaje negruzco en la región de Akra:
de allí arranqué sobre el caballo azabache en giro y arremetí contra la muerte con la espada.
También bebí en cuencos de madera las cenizas de las fuentes de Akra
y fui, con la visera abajo, a toda carga contra los escombros de los cielos.

Porque muertos están los ángeles y ciego quedó el Señor en la región de Akra,
Y no queda nadie, que me socorra en el sueño de los que aquí reposan.
La luna fue resquebrajada en pedazos, la pequeña flor de la región de Akra:
tan floreciente, semejante a las espinas, las manos con anillos oxidados.

Así que al final debo inclinarme para el beso cuando rezan en Akra…
¡Oh maligna cota de maya de la noche, la sangre se filtra por sus argollas!
Me convertí entonces en su hermano sonriente, el querubín de hierro de Akra.
Así pronuncio el nombre todavía y todavía siento el fuego en las mejillas.

Tubinga, enero

Dedicado a Hölderlin

A la ceguera per-
suadidos ojos.
Su -«un
enigma es
manantía pureza»- su
recuerdo de
flotantes hölderlinianas torres en
un vuelo circular de gaviotas.

Visitas de carpinteros ahogados con
estas
sumergidas palabras:

Viniera,
viniera un hombre,
viniera un hombre al mundo, hoy, llevando
la luminosa barba de los
patriarcas: debería,
si de este tiempo
hablase, de-
bería
tan sólo balbucir y balbucir
continua, continua-
mente.

de “La rosa de nadie” 1961

Versión de José Ángel Valente

No obres de antemano

No obres de antemano,
no envíes nada fuera,
mantente
dentro:

transfundido de nada,
libre de cualquier
plegaria,
sutilmente acordado según
la pre-inscripción
insuperable,

yo te acojo
en lugar de toda
paz.

De «Compulsión de luz» 1970
Versión de José Ángel Valente

Paul Pésaj Antschel o Paul Pésaj Ancel , Paul Celan (Chernivtsi, región de la Bucovina, entonces Rumanía y hoy Ucrania; 23 de noviembre de 1920-París, Francia; 20 de abril de 1970). Poeta alemán de origen judío. Paul Celan fue educado en la tradición jasídica en un ambiente familiar donde se manejaron varios idiomas, razón por la cual habló fluidamente el rumano, el alemán, el ruso el francés y el hebreo. En 1938 inició estudios de medicina en Paris y al estallar la  II Guerra mundial regresó a Rumania donde fue internado en “un campo de trabajo”y condenado a trabajos forzados mientras sus padres morían en un campo de concentración. Celan pasó diecinueve meses recluido hasta que el campo fue liberado por los rusos en 1944. Entre 1945 y 1947 vivió en Bucarest, donde trabajó como traductor y editor y donde aparecieron sus primeros poemas en la revista Agora.

En 1947, cruza junto a miles de refugiados, de Rumanía a Austria a pie, pasando por Hungría y llegando a Viena justo antes de Navidad, en una precaria situación.

En Viena formó parte de un círculo de intelectuales liderado por el artista Edgar Jené. Fue allí donde conoció a la poeta Ingeborg Bachmann, con quien mantuvo una historia de amor y amistad plasmada en la correspondencia que mantuvieron durante largo tiempo.

Poco después se trasladó a París, ciudad en la que estableció su residencia definitiva, donde obtuvo en 1950 la Licenciatura en Filología y Literatura por  «L’Ecole Normale Superieure. Posteriormente adquirió la nacionalidad francesa. En Paris se casó con la pintora Gisèle Lestrange, nacida en el seno de una vieja familia aristocrática, conservadora y muy religiosa, con la que tuvo dos hijos (el primero fallecido a los pocos años). 

Los traumas de la persecución durante la guerra y del asesinato de sus padres en un campo de exterminio nazi inciden en algunas de las composiciones de su primer libro de poemas, Adormidera y memoria (Mohn und Gedächtnis, 1952).

Tras la publicación de títulos como De umbral en umbral (1955), Rejas de lenguaje(1959) y La rosa de nadie (1963), esenciales dentro del conjunto de su obra, aparecieron Cambio de aliento (1967), Coacción luminosa (1970) y, póstumamente Finca del tiempo (1976), donde la condensación y el despojamiento verbal alcanzan sus más altas cotas. Destacan asimismo sus traducciones al alemán de la poesía francesa de Rimbau, Paul Valéry y  René Char, italiana de Giuseppe Ungaretti y rusa de Sergei Esenin y Ósip Mandelstam . En 1960 le fue concedido el prestigioso premio Georg Büchner de las letras alemanas.

 Desde 1962 Celan comenzó a sufrir fuertes depresiones e incluso crisis de delirios, al punto de, en uno de esos episodios delirantes, querer estrangular a su mujer. Gisèle logró zafarse e inmediatamente después Celan intentó suicidarse clavándose un objeto punzante -no se sabe si fue un cuchillo o un abrecartas- en el corazón. Este episodio llevó a Gisèle a pedir la separación. A pesar de la ruptura, la pareja siguió una relación epistolar intensa y unos meses antes de suicidarse, Celan le escribió a su esposa hablando de la inminencia de algo que él llamaba el kilodrama. «Conoces mi propósito, el de mi existencia, conoces mi razón de ser. No he amado a ninguna mujer como te he amado, como te amo». 

A partir de 1965 fue internado varias veces en un psiquiátrico donde escribió varios textos en hebreo. El 20 de abril de 1970 se arrojó al Sena desde el puente Mirabeau.

Paul Celan es considerado uno de los mas grandes poetas en lengua alemana del siglo XX.

Enlaces de interés:

Paul Celan: poemas de ‘Zeitgehöft’

https://elvuelodelalechuza.com/2018/11/01/paul-celan-cuando-el-horror-quiebra-la-palabra/

Paul Celan: Sobre la extrañeza que nos despierta

https://www.um.es/tonosdigital/znum13/secciones/estudios_Z_paulCelan.htm

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